Factores que bloquean tu energía:
• Estrés crónico: activa el sistema de supervivencia y cierra tus canales energéticos.
• Emociones no procesadas: tristeza, enojo o miedo que no se expresan, se estancan en tus cuerpos sutiles.
• Ambientes tóxicos: lugares con discusiones, negatividad, ruido constante o energía densa afectan tu aura.
• Vínculos kármicos: conexiones del pasado (o vidas pasadas) que siguen drenando energía si no se limpian.
Drenajes energéticos externos:
• Ganchos energéticos: personas que se “cuelgan” de tu campo para tomar energía sin que te des cuenta.
• Relaciones desequilibradas: donde das demasiado y recibes poco → crean fugas invisibles.
Auto-boicot energético:
• Pensamientos repetitivos de:
• “No soy suficiente”
• “Seguro lo estoy haciendo mal”
• “Ya es tarde para mí”
• Energías de culpa, miedo, comparación o duda constante → bajan tu vibración y bloquean la manifestación.
“No toda la energía que cargas es tuya… y no todo lo que sueltas es pérdida.”
Ejercicio práctico: Detección de fugas energéticas. Bitácora de exploración:
¿En qué momentos del día me siento más drenada?
¿Con quién o en qué lugar me siento con menos energía?
¿Qué pensamiento se repite cuando mi energía baja?
¿Qué emoción no he podido soltar últimamente?
Escribe sin juicio. Tu energía quiere ser escuchada, no corregida.
Ritual de cierre:
Cierra los ojos, respira 3 veces profundo. Visualiza tu cuerpo como una esfera luminosa. Repite: “Reconozco mi energía. Devuelvo lo que no es mío. Recojo lo que me pertenece. Me libero con amor."
“Tu energía no está rota…
solo está atrapada.”